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Avaricia ¿o falta de escrúpulos?

Diógenes

Diógones buscando con la lámpara a un hombre honrado.  Pintura atribuida a J.H. W. Tischbein
- Wikipedia.org

Un famoso filósofo griego, llamado Diógenes, decía que había que salir a la calle con una linterna para encontrar un hombre honesto.  En que tremendo problema se encontraría Diógenes si tratara de encontrar uno en Wall Street.

En una encuesta que hizo recientemente la firma Labaton Sucharow a 500 ejecutivos séniores de Wall Street, ellos comentaron que consideraban valioso el tener una conducta indecorosa. 

-  El 26% dijo que habían observado comportamiento no ético en la compañía

-  El 24% consideraba que los profesionales de servicios financieros necesitaban comportarse sin ética personal y con conducta ilegal para tener éxito.

-  El 16% dijo que consideraría hacer algo ilegal, si podrían salirse con las suyas.

Esto es lo que estamos viviendo. 

Estamos perdiendo la confianza en aquellos a los cuales les damos nuestro dinero, y esperamos que ellos fuesen honestos.  Ha habido historias de financistas que se han aprovechado de amistades que han acumulado por años y estos les han dado sus ahorros también acumulados por años, creyendo que podían salirse con las suyas.
 
¿Es que hemos perdido el sentido de la honestidad y también los demás valores como la amistad?   ¿Es que solo eres mi amigo en las buenas y me huyes en las malas?

Tantas preguntas me hago, pues veo que estamos viviendo un mundo donde el fin justifica los medios, donde no se aprecia la verdad, la palabra.

Tenemos el deber de cuestionar y "molestarnos" en buscar respuestas en todo lo que hacemos.  El tiempo de esa fe ciega, desgraciadamente se terminó. 

Y si pudiéramos cambiar esto, ¿lo harías?  Porque sabes que tienes que comenzar contigo mismo/a.  El decir la verdad de lo que te gastaste en ese vestido, que pusiste al final del closet...el no decirle a tu hijo, “contesta el teléfono, y dile que no estoy".  Sé que la verdad es la base de llegar a desarrollar confianza de uno y otro.  Pero tiene que comenzar con un ser humano a la vez.

Comencemos la cadena de la integridad... ¿te unes?

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