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Mensaje al GOP: es más que una reforma

Fernando Espuelas

Fernando Espuelas en la frontera de Israel y Siria. Escucha su show en tu ciudad, de lunes a viernes, de 2 a 4 EST, por Univision America Network

- Univision Radio

En el curso de las últimas semanas hemos pasado de la promesa de promulgar políticas para la "auto-deportación" a una posibilidad real de lograr una ley migratoria integral y bipartidaria —un cambio brusco, sin lugar a dudas.

¿Cómo llegamos a esta situación?

Para los Republicanos que desean encontrar el camino para ganar nuevamente la mayoría nacional es de vital importancia comprender lo que está realmente en juego en el debate sobre la reforma migratoria, que se encuentra en constante cambio.

Durante la mañana del 7 de noviembre, uno podía casi oír los deslizamientos en las placas tectónicas de la política. Por primera vez en la historia de EE. UU., el voto latino superó el 10%, y la retórica de "la demografía correrá su suerte" de los meses previos en la campaña quedó obsoleta. La suerte llegó y contribuyó a echar por tierra el sueño de los Republicanos de recuperar la Casa Blanca.

En varios estados clave el voto latino a favor del presidente Barack Obama superó el margen para la victoria.

Varios líderes Republicanos y formadores de opinión, especialmente el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, y Sean Hannity, se deshicieron rápidamente de su postura en contra de la reforma migratoria y se volvieron más papistas que el Papa, reconociendo finalmente la necesidad de lidiar con el "problema latino" del Partido Republicano a través de la colaboración para lograr una reforma integral.

Horas antes de que se dieran a conocer los resultados de las elecciones, cuando las grandes figuras del Partido Republicano esperaban la victoria de Mitt Romney, la "auto-deportación" era la postura oficial de los Republicanos. En eso no hubo sorpresas, ya que desde el debate celebrado en enero Romney se había manifestado claramente a favor de esta política, y fue la postura que repitió hasta el final de su fracasada campaña.

La sorprendentemente rápida conversión ideológica de Hannity y sus secuaces fue una maniobra tan maquiavélica como pragmática. Su nuevo argumento común, ya que hubo varios conversos que manifestaron su opinión, era que los latinos habían alcanzado un margen histórico a favor de Obama en las elecciones debido a que la postura del Partido Republicano se había manifestado claramente contra los latinos.

Algunos de estos nuevos conversos a la causa de la reforma migratoria apoyaron incluso la ley DREAM, la que habían bloqueado persistentemente en el Congreso, una ley que les permitía a los jóvenes que llegaron a EE.UU. como menores transitar un camino hacia la ciudadanía a través de la educación y/o el servicio militar.

Se había convertido en dogma Republicano, frecuentemente manifestado por Romney durante las elecciones internas y reiterado por su asesor en temas migratorios Kris Kobach, que el DREAM Act era un tipo de "amnistía". Y aunque en nuestra sociedad los niños no son legal ni moralmente responsables por los actos de sus padres, la aprobación de la ley DREAM fue rechazada. En abril, luego de que Romney triunfara sobre sus rivales en las elecciones internas y pasara a poner su mira en las elecciones generales, Kobach, que además de ser el secretario de estado de Kansas también declaró por escrito la plataforma anti-inmigración del Partido Republicano, después de crear las ahora inconstitucionales leyes de Arizona y Alabama que exigían "mostrar la documentación", dijo al Washington Post: "Me opongo totalmente a cualquier tipo de propuesta que ofrezca un camino legal para los extranjeros ilegales en forma masiva. Eso es una amnistía. No creo que [Romney] proponga o apoye una amnistía".

Los medios de comunicación masivos ignoraron en buena medida el hecho de que Kobach, que desempeñaba un cargo preponderante como asesor sobre temas migratorios de Romney, estuviera vinculado a organizaciones anti-inmigrantes y racistas, pero los votantes latinos de EE.UU. cada vez percibieron con mayor claridad la desagradable conexión entre la política del Partido Republicano y Kobach. Como conductor de un programa nacional de opinión política de emisión diaria orientado a la audiencia latina de EE.UU., he pasado muchas tardes en el aire hablando sobre esta conexión con mis oyentes, incluyendo el origen de las leyes anti-inmigratorias de Arizona y Alabama. Muchos de mis colegas en televisión y prensa también explicaron el impacto que Kobach tenía en la campaña de Romney, tanto como miembro de línea dura del partido y mensajero del problema de los "ilegales".

Romney no fue el único en describir la estrategia de "auto-deportación" de Kobach. Los representantes latinos del Partido Republicano, muchos de los cuales fueron invitados a mi programa durante la campaña, reforzaron la postura de Kobach-Romney al negarse a rechazarla o siquiera a modificar su duro mensaje. "No se preocupen mucho por los detalles de la 'solución' de la auto-deportación y contra la Ley DREAM" aconsejaron, y dicho sea de paso, el presidente Obama tampoco no logró una reforma migratoria en los primeros cuatro años de su mandato. Además, a los latinos les preocupa más la economía que la inmigración, insistió uno de mis invitados, que fue uno de los asesores de la fracasada candidatura presidencial de John McCain.

Como Baghdad Bob, estos portavoces latinos intentaron engañar a los votantes al crear un relato alternativo que resultó tanto increíble como ofensivo, ya que apostó a que los votantes latinos eran demasiado tontos o ignorantes para distinguir entre la realidad de la postura de Romney sobre la "auto-deportación" y la fantasía creada por la campaña de Romney al transmitir un mensaje poco claro después de la convención, que el candidato, de ser electo, buscaría alguna solución a pesar de la postura oficial de su propio partido contra la reforma.

A pesar de la promesa a medias tintas de una "solución migratoria", era cada vez más risible la posibilidad de que los latinos votaran al partido que había terminado con la reforma migratoria durante la administración Bush en 2007 y luego había rechazado la ley DREAM 2010 después de que la Cámara de Representantes de control Demócrata y la mayoría en el Senado hubiese aprobado el proyecto de ley, solo para sucumbir a causa de la maniobra de obstrucción legislativa liderada por los Republicanos en el Senado.

Los Republicanos (incluyendo a la mayoría de sus representantes latinos) simplemente no fueron capaces de captarlo, de comprender el gran significado que la reforma migratoria tenía para la mayoría de los votantes latinos en Estados Unidos. La reforma migratoria integral es un tema que transciende las cuestiones políticas.

La inmigración es un tema que pone de manifiesto el respeto de los latinos como miembros plenos de la sociedad estadounidense. Cuando Romney dijo en el debate de octubre 2011 que "soy candidato a la presidencia, por todos los santos, no puedo tener ilegales" trabajando en la propiedad, ese fue el momento en que mostró su verdadera postura. La mayoría de los latinos sintió el desdén implícito en esta afirmación y la consideró una falta monumental de respeto, a diferencia del apoyo constante de Obama a los latinos durante toda la elección. El acercamiento de Romney a Kobach y su apoyo tácito a la ley anti-inmigración de Arizona selló este pacto. Es cierto, a los latinos de Estados Unidos les importa la economía, pero la inmigración toca fibras más profundas que nuestros bolsillos, se remite a la esencia de nuestra identidad.

Ahora los Republicanos del Congreso se dividen entre pragmatistas como Karl Rove, que busca la reforma migratoria para poder ganar las elecciones, y los absolutistas que prometen bloquear la reforma migratoria integral más allá de las consecuencias políticas. Y mientras los miembros del partido de Lincoln debaten sobre qué lado de la historia desean estar, recuerden: los latinos son capaces de entender y responderán a su debate. Lo que decidan en las semanas y meses venideros afectará la elegibilidad de los candidatos del Partido Republicano en el año 2014, 2016 y el futuro. El resultado final de sus deliberaciones puede restaurar sus perspectivas electorales o reducir al Partido Republicano a la categoría de minoría permanente.

Escucha el Show de Fernando Espuelas de lunes a viernes 2pm ET 1pm CT 11am PT en tu ciudad por Univision America Network.   Participa llamando al  1-800-618-5150.

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