Robándoles a los niños

Robándole a  los niños

Antes, con una buena educación y ambición, el niño más humilde podría llegar a ser presidente de EEUU como fue el caso de Bill Clinton, por ejemplo.

- Thinkstock LLC/Picture Quest

La matemática no miente, les estamos robando a los niños.  Antes, con una buena educación y ambición, el niño más humilde podría llegar a ser presidente de los Estados Unidos como fue el caso de Bill Clinton, por ejemplo.  Se prometía la igualdad de circunstancias aunque no la igualdad de resultados.  Hoy en día, esa promesa está comprometida.

El gasto federal y la deuda nacional que remonta $16.5 trillones pongan un peso inaguantable sobre las futuras generaciones.  En sí, se paga 40 centavos de cada dólar del ingreso federal para pagar la deuda nacional y esa cifra no disminuye, todo lo contrario, va en aumento.  Ahora, los “baby boomers”, aquellos que nacieron entre 1946-1964 comienzan a jubilarse con rapidez, ¿quien va a cubrir los gastos de esta población en vejez?  El crecimiento natal no da para eso.  En sí, los niños no solo van a tener que contribuir más en trabajo e impuestos cuando sean adultos van a recibir menos.  Siguen los actuarios del Seguro Social que ha salido en la prensa, un joven trabajando hoy en día va a perder 4.2% de sus ingresos en dicha cuenta porque la fórmula actual no da a bastó para este dilema.  No solo, un niño que hoy tiene ocho años va a recibir solo 75 centavos de cada dólar contribuido o sea una pérdida de 25%.

No solo es un modelo insostenible, sino que estas prácticas limitan el crecimiento y buena salud económica.  Desafortunadamente, la última elección nacional no creó un consenso sobre cómo resolver el problema ya que el liderazgo en Washington D.C. nos dejo con el mismo liderazgo, Obama, Boehner, Reid y Pelosi, tres Demócratas y un Republicano. 

Lamentamos tener que frenar el gasto federal, particularmente frente a una mejoría económica anémica, pero más deberíamos de lamentar el robo a los ingresos y sueños de nuestros niños, quienes son nuestro tesoro nacional.  ¿Cuándo se lo contamos a los chicos? Necesitan saberlo para estar preparados.