Publicidad

Evitando los errores del 2007

CPAC

Reince Priebus, Chairman of the RNC, speaks at the 2013 Conservative Political Action Conference (CPAC) in National Harbor, Maryland. The American Conservative Union held its annual conference  to rally conservatives and generate ideas.

- Getty Images

Por Helen Aguirre Ferré

En años anteriores, lo más divisorio en el debate sobre la reforma migratoria era el tema de ofrecer un estatus legal para los indocumentados.  Hoy en día no es así, el tema divisorio es el tema de las visas de trabajo temporal, clave para los Republicanos, y que está totalmente omitido en el plan “filtrado” de la Casa Blanca.

Fue evidente en el panel sobre inmigración ofrecido esta semana por  la Conferencia de Acción Política Conservadora, mejor conocida por sus siglas en ingles CPAC, que los permisos de trabajo temporal son la pieza clave y no debería de sorprendernos. ¿Qué concepto puede ser más conservador en el mundo de los negocios que unir a los empleados con los empleadores dentro del marco del mercado libre? Este fue un componente importante en el plan de reforma migratoria del 2007 y es oportuno, para no caer en lo mismo ahora,  recordar quiénes fueron los que la tumbaron y cómo lo hicieron.

El Presidente George W. Bush quería una reforma migratoria y tuvo de aliado a un Demócrata poderoso, el Senador Ted Kennedy de Massachusetts quien, junto al Senador John McCain, Republicano de Arizona, auspiciaron un proyecto de ley para lograr mucho de lo que se busca hoy en día.  Entre ello, visas para trabajadores temporales, una pieza clave para la reforma en el 2007, al igual que lo es actualmente.

El Senador Demócrata de Dakota del Norte, Byron Dorgan, alteró entonces el proyecto de ley agregándole que el programa de visas de trabajo temporal duraría nada más que cinco años, haciendo felices a los líderes sindicales que se oponían a esas visas. Esta cláusula se considera fue la “píldora venenosa” que contaminó el proyecto de ley y lo llevó a su derrota. El voto decisivo para tumbar la reforma migratoria del 2007, 49 a 48, vino del entonces Senador Demócrata de Illinois Barack Obama.

Hay algunos políticos a los que les interesa más proteger los intereses de los que donan a sus campañas que los intereses de los contribuyentes.  Para los Republicanos estos tienden a ser los empresarios y corporaciones mientras que para los Demócratas son los sindicatos y corporaciones (éstas se las arreglan para nunca perder, ver “Obama Mejor Aliado de Wall Street, Diario Las Américas 3/8/13).

Los sindicatos se oponen a las visas de trabajo temporal porque temen que los nuevos trabajadores no van a querer pagar las altas cuotas que ellos cobran particularmente cuando las filas de los sindicalistas van disminuyendo.  No obstante, su influencia en la política no disminuye.  La Casa Blanca filtró un plan que contempla lo que Obama ve importante para una reforma migratoria e incluye la ciudadanía por los indocumentados, etc. pero no hace mención, en lo más mínimo, de las visas temporales para trabajadores.  ¡Qué casualidad!  Para el grupo de Senadores bipartidistas que está trabajando en una reforma migratoria integral, la historia es otra.  Ellos incluyen permisos de trabajo temporal, no sólo, éste es un punto no negociable para los Republicanos.

Las organizaciones que representan los intereses de los hispanos, supuestamente no partidistas, deberían tomar nota.  A Obama le perdonaron todo en cuanto al tema de la reforma migratoria.  La pregunta que nos hacemos ahora es, ¿van  Obama y los Demócratas a poner los intereses de los hispanos por encima de los de los sindicatos? Hay un refrán que dice “la memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla”.  Esta vez, no vamos a permitir que nadie olvide lo que sucedió en el 2007.

Publicidad

Publicidad