Desmantelando a Obamacare

Obamacare

La ley de salud conocida como Obamacare es supuestamente la rebaja al costo y a la vez el aumento el acceso al cuidado médico.

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El tema del alto costo del cuidado de salud en los Estados Unidos no es nuevo. La ley de salud conocida como Obamacare es supuestamente la respuesta a esto, rebajando el costo y a la vez aumentando el acceso al cuidado médico. La implementación de la pieza clave en donde los empleadores con más de cincuenta empleados tengan que ofrecer seguro médico o pagar una multa de dos mil dólares por empleado ha sido pospuesta por un año. Pero sigue en pie la obligación de que cada persona tenga seguro médico o sufrir una multa. Si no entienden, no están solos.

Bajo Obamacare, las empresas tienen que reportar, mensualmente, las horas trabajadas por cada empleado de tiempo completo al gobierno federal. Obamacare especifica que un empleado a tiempo completo es el que trabaja treinta horas semanalmente a pesar de que el estándar comercial es de treinta y cinco. Para compensar, las compañías hicieron lo que hicieron las de Massachusetts en donde esta ley tiene su origen bajo la gobernación de Mitt Romney. Esas compañías están subcontratando empleados en vez de tenerlos como empleados fijos y/o reduciendo las horas laborales a menos de treinta horas semanales para los que ya tienen para evitar el gasto mayor. En varias conversaciones que he tenido con algunos que están asociados con compañías de Fortune 500 muchos tienen en mente pagar la multa en vez de asegurar a los empleados porque les es más económico y, en el mundo de los negocios, proteger su economía es primordial.

El resultado es que tendremos más personas trabajando “part-time” o serán sub contratadas y teniendo que comprar seguros médicos por sí mismas a través de unos mercados de intercambios estatales que en muchos están atrasados y probablemente tampoco listos para su implementación a partir del primero de octubre.

Lo más lindo es que las compañías con menos de cincuenta empleados ya no están interesadas en crecer porque con sólo contratar a un empleado más cambia todo el cuadro económico de la empresa. No nos sorprendamos si estas compañías terminan creciendo, no en Estados Unidos, sino en otro país que les ofrece mejores ventajas competitivas para su desarrollo. Lamentablemente, esto lastimaría el crecimiento y la fuerza de la clase media aquí que siempre es pieza clave en toda democracia.

Obamacare tiene componentes positivos, como el impedir que una aseguradora no ofrezca un servicio por motivos de condiciones de salud previas o que los jóvenes menores de 26 años puedan estar cubiertos por la póliza familiar de sus padres, por ejemplo, pero deja muchas lagunas por llenar y lo que requiere para ser efectiva no está incluido. Se quiere asegurar a los treinta y siete millones que no tienen seguro. Excelente, ¿pero dónde están los médicos para atenderlos? Se pone énfasis en la medicina preventiva bajo la tutela de un médico general, excelente, pero aquí la medicina es especializada, los médicos generales son pocos y ganan mucho menos. La ley reduce el reembolso del Medicare para los médicos cuando la población va envejeciendo y muchos médicos no quieren trabajar con pérdidas por lo que no van a recibir a muchos pacientes con Medicare.

Y por último, ¿tiene Obama la autoridad para posponer la implementación de Obamacare? La ley fue aprobada por el Congreso y entre las miles de páginas que contiene se encuentra la Sección 1513 en donde específicamente se fija la fecha de lanzamiento. Resta saber si Obama puede por decreto desencaminar el monstruo que creó.

Algo tiene que cambiar. Comencemos con las compañías de seguros; que éstas compitan por nuestro negocio permitiéndonos comprar una póliza de seguro más barata en otro estado en vez de la ley actual que nos restringe al estado en donde uno vive. Mejor para nuestra salud y, ciertamente, mejor para nuestros bolsillos.