¡¡Viva una Navidad plena!!

Navidad plena

¿Qué sentido tiene reunirme con mi familia y amigos? ¿Cómo quiero vivir las fiestas? Reflexionar y anticiparnos a las situaciones nos capacita para dirigir nuestra conducta. Imagen, el bulevar de la Avenida Naciones Unidas en Quito, Ecuador. .

- EFE

Navidad plena

“Empezar a deglutir los alimentos que más nos gustan calma nuestros deseos de comer, y hacerlo siempre “escuchando” a nuestro propio cuerpo nos ayuda a alimentarnos, solo si realmente tenemos hambre”.

- EFE

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“¿Qué sentido tiene para mí reunirme con mi familia y amigos? ¿Qué puedo aportarles: alegría, consuelo o discusiones y peleas? ¿Cómo quiero vivir las fiestas? ¿Qué consecuencias puede tener a corto, medio y largo plazo mi descontrol? 

- EFE

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Un árbol de Navidad iluminado decora la puerta de Brandemburgo en Berlín (Alemania).

- EFE

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Fotografía de a un grupo de personas empapándose con sidra en la tradicional lluvia de sidra que da inicio a la celebración de la Navidad  en Montevideo (Uruguay).

- EFE

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“Podemos vivir las fiestas navideñas pensando en el sentido, valor y significado que tienen para nosotros, o superficialmente, fijándonos en aspectos comerciales, en el amplio sentido de la palabra”.

- EFE

Por Eugenio Frater

Tres expertas de campos diversos como el tráfico, la psicología y la salud nos dan las pautas para vivir una Navidad plena, con un mensaje global: moderación y autocontrol.

-- "Vivir de acuerdo a lo que para nosotros es valioso nos permite disfrutar de una manera consciente de las cosas buenas de la vida”. afirma  la psicóloga clínica Carmen Llorente.

-- "Se puede disfrutar de una comida con un poco de vino o champán con moderación y sin perjudicar a la salud”, señala a Efe la doctora Lola Rodríguez, experta en Medicina de Familia, que indica que el "comienzo del nuevo año es ideal para plantearse dejar de fumar" y, al menos, hay que "terminar las fiestas sin fumar más de lo habitual".

-- La doctora Paloma Becerril,  responsable de la Unidad de Tráfico de la Clínica La Luz, señala que "cuando entremos en nuestro automóvil en esos días tan especiales para disfrutar con amigos y familiares, pensemos que no merece la pena sufrir lesión alguna, y que conducir un vehículo de forma responsable es una tarea prioritaria".

Diciembre es uno de los meses más difíciles para quienes tienden a caer en la tentación de dejarse llevar “comiendo, bebiendo y haciendo “de todo” en las épocas festivas. Las consecuencias de esos excesos no tardan en hacerse patentes en forma de "kilos de más", desarreglos digestivos y fatiga física y mental.

Sin embargo, existe otra posibilidad divertida y saludable: disfrutar "sin pasarse de la raya" haciendo uso de la moderación y el autocontrol, como explican tres de las profesionales de la Clínica La Luz (www.clinicalaluz.es).

Las psicóloga clínica Carmen Llorente y las doctoras Lola Rodríguez, responsable de la Unidad de Medicina de Familia, y Paloma Becerril, responsable de la Unidad de Tráfico, han elaborado unas recomendaciones para pasar unas fiestas felices y plenas para "el cuerpo y el alma”.

Suavizando las emociones fuertes

La psicóloga Carmen Llorente explica cómo manejar tensiones y conflictos, alegrías y euforias, en la vida social y familiar:.

“Podemos vivir las fiestas navideñas pensando en el sentido, valor y significado que tienen para nosotros, o superficialmente, fijándonos en aspectos comerciales, unidos generalmente a excesos consumistas, en el amplio sentido de la palabra”.

“Centrarnos en lo importante es la mejor manera de controlar nuestras emociones porque nos ayuda a analizar la situación, pudiendo así trazar un plan de conducta y no actuar impulsivamente. Vivir de acuerdo a lo que para nosotros es valioso nos permite disfrutar de una manera consciente de las cosas buenas de la vida”.

 
Estrés y ansiedad, a raya

Prisas, compras, organizar las cosas, agobios, imprevistos... Estas son las sugerencias de Llorente para aliviar la tensión nerviosa:.

“Nuestra vida está en nuestras manos. Podemos dirigirla hacia donde queramos; aplicando todas nuestras estrategias y conocimientos. Somos capaces de aprender de los errores cometidos. Prever y planificar cuanto vayamos a necesitar para estas fiestas: comida, regalos, actividades etc.…, nos evitará tensiones que pueden amargárnoslas”.  

“Priorizar lo fundamental con un margen razonable de tiempo garantiza que podamos disfrutar de nuestras compras y preparativos. Anticipar que la vivencia va a ser grata y no una maraña de improvisaciones y malas decisiones nos ayudará”.

“En cuanto a los imprevistos, la propia palabra lo dice: lo imprevisible debe solucionarse con imaginación y talento, sin perder la calma: convencidos de que daremos con soluciones creativas. Todos los años celebramos Navidad: podemos, pues, recordar las que nos resultaron gratas, tomarlas como modelo y repetir lo que funcionó bien”.

Comida y bebida: ¡En su justa medida!

Para evitar el sobrepeso y las malas digestiones, en reuniones familiares y de trabajo, la doctora Lola Rodríguez ofrece sus recomendaciones:.

“En Navidad, las comidas son más abundantes y con alto contenido en grasas, lo que dificulta la digestión y nos hace ganar peso. Para evitarlo hay que prestar atención a lo que se come, ya que si se pierde el registro de lo consumido, se come mucho más. Mastique bien, coma despacio y sentado para favorecer el autocontrol de lo que consumimos”.

“Empezar a deglutir los alimentos que más nos gustan calma nuestros deseos de comer, y hacerlo siempre “escuchando” a nuestro propio cuerpo nos ayuda a alimentarnos, solo si realmente tenemos hambre”.

“Para disfrutar de una celebración sin sufrir las consecuencias de los excesos hay que procurar mantener los horarios, no ingerir alimentos muy grasos, rehuir de los fritos e incluir, en todas las comidas, alguna ración de frutas y verduras.

Vigilando el consumo de alcohol

La doctora Rodríguez señala qué bebidas son las más saludables y en qué cantidad conviene consumirlas:.  

“El alcohol es uno de los mayores responsables de las consecuencias negativas en esta época del año. Su consumo es una práctica socialmente aceptada, tolerada y fomentada, de tal manera que habitualmente no se concibe una celebración sin su presencia, pero en exceso produce consecuencias a corto y largo plazo”.

“Recomendamos tener en cuenta el grado de tolerancia de cada uno, evitar bebidas de alta graduación, no ofrecerlas nunca a menores, ni para brindar, y alternar las bebidas alcohólicas con agua. Se puede disfrutar de una comida con un poco de vino o de champán con moderación y sin perjudicar a la salud”.
 
Tabaco: Controlarlo…. y quizá dejarlo

¿Es posible fumar de modo menos nocivo, por ejemplo evitando hacerlo en caso de estrés, y reducir la cantidad de cigarrillos?. Esto opina la doctora Rodríguez:.

“El consumo del tabaco es nocivo en cualquier cantidad, no hay una cifra de cigarrillos tolerable a partir de la cual sea  perjudicial, como sí pasa con el alcohol”.

“Si se quiere terminar las fiestas sin fumar más de lo habitual, es importante ser consciente de lo que se consume, no encender pitillos sin conciencia de ello, llevar en la cajetilla los cigarrillos que se van a fumar en el día y no pasar de ahí. No pedir tabaco a nadie”.

“La Navidad y, más aun, el comienzo del nuevo año es una época ideal para plantearse dejar de fumar. Se tiene más tiempo para pensar en los beneficios del abandono y ponerse en manos de profesionales para lograrlo. Si se está convencido, no hay nadie que no lo  consiga”.
 
Actividad física: Ni de más, ni de menos

Hay que evitar caer tanto en el sobreesfuerzo, como en el sedentarismo, según la responsable de la Unidad de Medicina de Familia, de la Clínica La Luz, quien señala:.

“El ejercicio físico es necesario siempre y en Navidad no hay que olvidarlo, también puede ser un buen momento para empezar si no se tiene el hábito. Se recomienda ejercicio adaptado a las condiciones personales de cada uno, al menos cuatro días a la semana durante 40 minutos”.

“Se puede empezar caminando durante 15-30 minutos a un ritmo uniforme e ir aumentando el tiempo progresivamente. El ejercicio físico moderado y regular presenta indudables ventajas: ayuda a consumir calorías y mantenerse en el peso ideal, y favorece el control de los niveles de colesterol y tensión arterial”.

“Además es relajante, ya que elimina la tensión y la ansiedad que  pueden producir estas fiestas, y produce sensación de bienestar, ayuda a sentirse bien, a dormir mejor y a mejorar el estado de ánimo”.
 
 Atención al frío y al calor

Los trastornos de salud estacionales varían según la localización geográfica donde se celebren las Navidades y la doctora Rodríguez explica cómo afrontarlos:.

“En el invierno del hemisferio Norte, la disminución de las temperaturas y el incremento de la humedad conllevan un aumento de la circulación de los virus responsables del resfriado común en todas las franjas de población.
Para intentar evitarlos es importante seguir unas normas higiénicas, como lavarse las manos, ventilar las habitaciones, llevar una alimentación rica en vitaminas y minerales y mantener una adecuada hidratación”.

“En el hemisferio Sur la Navidad coincide con el verano y lo que hay que evitar son golpes de calor, sobre todo en gente más vulnerable como ancianos, niños y enfermos crónicos. Para ello es importante evitar salir en las horas centrales del día, evitar hacer ejercicio fuerte con calor y beber abundantemente, aunque no se tenga sed”.

Al volante y sin contratiempos

La moderación y el autocontrol también han de aplicarse a la conducción vehicular, en una época en la que aumentan los desplazamientos y numerosas familias se toman unas minivacaciones, señala la doctora Paloma Becerril, quien indica:.

“Conducir un vehículo de forma responsable debe ser, todos los días del año, una de nuestras tareas prioritarias, porque de no hacerlo, las consecuencias que provocamos para nosotros mismos y para los demás, son difícilmente aceptables.

“En Navidad es importante recordarlo porque es un periodo en el que aumentan los desplazamientos urbanos e interurbanos y la posibilidad de que nos relajemos en la conducción”.

“Cuando entremos en nuestro automóvil, en esos días tan especiales para disfrutar con amigos y familiares, pensemos que no merece la pena sufrir lesión alguna y, si la padecemos, debemos acudir a recibir asistencia sanitaria, aunque pensemos que no hemos experimentado ningún daño corporal importante. La cobertura de nuestro seguro de automóvil nos habilita para hacerlo y nuestra salud futura dependerá de ello”.


1.- “¿Qué sentido tiene para mí reunirme con mi familia y amigos? ¿Qué puedo aportarles: alegría, consuelo o discusiones y peleas? ¿Cómo quiero vivir las fiestas? ¿Qué consecuencias puede tener a corto, medio y largo plazo mi descontrol?  Reflexionar sinceramente sobre estos aspectos y anticiparnos a las situaciones nos capacita emocionalmente para dirigir nuestro comportamiento”. En la imagen el bulevar de la Avenida Naciones Unidas en Quito, Ecuador. . EFE/José Jácome
2.- “Podemos vivir las fiestas navideñas pensando en el sentido, valor y significado que tienen para nosotros, o superficialmente, fijándonos en aspectos comerciales, unidos generalmente a excesos consumistas, en el amplio sentido de la palabra”. EFE/Juan Carlos Hidalgo
3.- Fotografía de a un grupo de personas empapándose con sidra en la tradicional lluvia de sidra que da inicio a la celebración de la Navidad  en Montevideo (Uruguay). EFE/Clara García Lagos
4.- ALEMANIA NAVIDAD:NIE001 BERLÍN (ALEMANIA) 05/12/2012.- Un árbol de Navidad iluminado decora la puerta de Brandemburgo en Berlín (Alemania).  EFE/Kay Nietfeld
5.- “¿Qué sentido tiene para mí reunirme con mi familia y amigos? ¿Qué puedo aportarles: alegría, consuelo o discusiones y peleas? ¿Cómo quiero vivir las fiestas? ¿Qué consecuencias puede tener a corto, medio y largo plazo mi descontrol?  Reflexionar sinceramente sobre estos aspectos y anticiparnos a las situaciones nos capacita emocionalmente para dirigir nuestro comportamiento”. EFE/Hendrik Schmidt
6.- “Empezar a deglutir los alimentos que más nos gustan calma nuestros deseos de comer, y hacerlo siempre “escuchando” a nuestro propio cuerpo nos ayuda a alimentarnos, solo si realmente tenemos hambre”.  EFE/Lajos Soos

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