El mejor obsequio de Navidad: ¡afecto!

Amor en Navidad

Cuando regalamos porque nos apetece, ponemos el corazón en ello, lo hacemos pensando plenamente en el otro, intentando adivinar qué le hará feliz, como lo va a recibir e ilusionándonos con su posible alegría al recibirlo.

- EFE

Amor en Navidad

Realmente, ¡AMOR es lo mejor que podemos dar a todos los que entran en contacto con nosotros!”, en estas fiestas y todo el año.

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Amor en Navidad

Según Cadarso, los regalos se han de hacer con la actitud de compartir amor, afecto, alegría y conseguir que todos juntos disfruten”. En la foto, una abuela y su nieta preparan los dulces de Navidad en Varsovia.

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Amor en Navidad

En Navidad lo mejor que podemos regalar a familiares, pareja, amigos y seres queridos en general, es AMOR “con mayúsculas”, mediante  pequeñas y grandes demostraciones o gestos de afectos.

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Por Daniel Galilea

En las fiestas que vienen podemos regalar demostraciones o gestos de afecto y ternura, físicos o verbales, o dar unos "toques especiales" de cariño a los obsequios convencionales. Le ofrecemos algunas sugerencias para hacer felices a nuestros seres queridos con obsequios no materiales... pero inolvidables.

-- "Cuando regalamos porque nos apetece, ponemos el corazón en ello, lo hacemos pensando plenamente en el otro, intentando adivinar qué le hará feliz, como lo va a recibir e ilusionándonos con su posible alegría al recibirlo”, señala a Efe, la psicóloga Victoria  Cadarso, cofundadora del Instituto de Terapias Integrales y Enseñanzas Energéticas (ITIEE).

-- "En las Navidades lo mejor que podemos regalarles a nuestros seres queridos es AMOR, prestándoles atención, siendo auténticos con ellos y aceptándolos tal como son, apoyándoles en sus necesidades, mostrándoles nuestra sentido de compromiso, animándoles y  acompañándoles para que consigan lo que desean", según esta profesora del Enneagran Institute (EE.UU.).

--  Según la autora 'Abraza a tu niño interior', otra forma de regalar afecto es "invitar a la otra persona a una cena, una película, una excursión o un ‘spa’, tanto si lo compartimos con ella o se lo proporcionamos para que lo comparta con quien desea. ¡Cuánto más creativos somos con nuestros regalos mas sorprendemos y la sorpresa forma parte de la alegría!”.

A veces la mejor forma de ser original consiste en recuperar la verdadera esencia de la Navidad. Si regalar se define como "dar algo a alguien en muestra de afecto o consideración sin recibir nada a cambio", ¿por qué no ajustarse fielmente a dicha definición dando una buena dosis de cariño a nuestros seres queridos?.

Es lo que propone hacer en estas fiestas la psicóloga Victoria  Cadarso, cofundadora del Instituto de Terapias Integrales y Enseñanzas Energéticas, ITIEE (www.itiee.org)  y profesora del Enneagran Institute of New York, en Estados Unidos.

Cadarso mantiene una permanente relación con América ya que empezó trabajando con una universidad de Estados Unidos, país al que sigue vinculada para obtener lo último en psicoterapia, y sus libros tienen numerosos seguidores en Latinoamérica.  

Dando desde el corazón

“El regalo es, si se hace de corazón y no por obligación, una forma de demostrar afecto, cariño, amor. Cuando regalamos porque nos apetece ponemos el corazón en ello, lo hacemos pensando plenamente en el otro, intentando adivinar qué le hará feliz, cómo lo va a recibir e ilusionándonos con su posible alegría”, señala a Efe esta experta, autora del libro "Abraza a tu niño interior".

Según Cadarso “los regalos expresan las ganas de alegrar y animar al otro y, de esa forma, también expresamos nuestras ganas de mantener la relación, porque en el fondo todos sabemos que cuando damos, y es bien recibido,  recibimos de vuelta”.

“Las fiestas en general son momentos para cambiar las rutinas del día a día, son una forma de festejar los cambios. El verdadero espíritu de la Navidad sería el de compartir nuestra mejor manera de ser y estar y poder estar presente para los otros, agradeciendo su compañía y  poder pasar tiempo juntos”, señala esta psicóloga.

Para adecuarse a este espíritu navideño auténtico, según Cadarso, "los regalos se han de hacer con la actitud de compartir amor, afecto, alegría y conseguir que todos juntos disfruten”.

Sin embargo “hoy en día las personas viven deprisa con muchas responsabilidades y el ‘deber comprar regalos para quedar bien’ hace que vivan el obsquiar como una obligación. Muchos ya no disfrutan pensando e imaginando cómo lo va a recibir a quien va dirigido. Lo único que quieren es salir del paso y, a veces, asocian más caro con lo más bueno y creen que tendrán más reconocimiento”, indica esta experta.

Para Cadarso, “sería ideal que se intercambiaran afectos y actitudes amorosas  en las fiestas  navideñas y que alegraran a unos y a otros. ¡Ojalá tomáramos todos una actitud amorosa de agradecimiento, compasión, alegría, ánimo, y viviéramos en armonía!”.

Aunque la directora de VCT reconoce que “para llegar ahí tenemos primero que tener armonía interna con nosotros mismos, porque lo que emitimos hacia fuera es lo mismo que sentimos dentro. Si estamos en paz y armonía, lo irradiaremos, pero cuando estamos mal, lanzamos nuestras incongruencias hacia el exterior”.

Personalizar regalos

Si obsequiamos un objeto y queremos que quien lo recibe lo interprete como una muestra de afecto, ese toque cariñoso especial se los damos “cuando lo personalizamos, cuando lo elegimos conociendo los gustos de a quién va dirigido, cuando hemos estado preguntando, de forma oculta, qué le gusta, qué necesita, qué le agradaría y se lo proporcionamos”, sugiere.

“Si además lo envolvemos de forma especial y lo acompañamos con una nota personal de cariño y agradecimiento por mantener la relación, ¡mucho mejor!. Cuando hacemos las cosas de corazón van envueltas de la energía del amor que es constructiva, generativa y compasiva y, a buen seguro, , que lo irradiará el regalo”, señala Victoria Cadarso.

Según esta profesional, otra forma de regalar demostraciones de afecto de una manera creativa es hacer algo compartido, “es decir, invitar a la otra persona a una cena, una película, una excursión o un ‘spa’, tanto si lo compartimos nosotros con ella, como si le proporcionamos el regalo para que lo pueda hacer ella con otros”.

“¡Cuánto más creativos somos con nuestros regalos más sorprendemos y la sorpresa forma parte de la alegría!”, añade.

Por otra parte, la psicóloga señala que "podemos confeccionar nuestros propios regalos de forma artesanal, que puede ser algún detalle o simplemente cocinando para la persona querida. Eso es una demostrarción de cariño en la que se mete tiempo y atención y que la persona agasajada se da cuenta de que hemos estado pensando en ella".

Victoria Cadarso sostiene que en Navidad lo mejor que podemos regalar a nuestros familiares, a nuestra pareja, a nuestros amigos y seres queridos en general, es AMOR “con mayúsculas”, mediante  pequeñas y grandes demostraciones o gestos de afecto, tanto físicas como verbales.

“Eso se hace prestándoles atención, aprecio y afecto, siendo auténticos con ellos y aceptándolos tal como son. Es importante apoyarles en sus necesidades, mostrándoles nuestra amistad o amor en el sentido de compromiso, y animándoles,  acompañándoles y alentándoles para que consigan lo que desean. En definitiva, demostrar que admiramos su belleza, en el amplio sentido de la palabra”, aconseja esta profesional.

"Realmente, ¡AMOR es lo mejor que podemos dar a todos los que entran en contacto con nosotros!”, en estas fiestas y todo el año", remata.