EEUU no descarta acción recíproca tras expulsión de sus agregados en Caracas

Nicolas Maduro

Nicolas Maduro, vicepresidente de Venezuela.

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WASHINGTON DC - El Gobierno de EE.UU. no descarta la posibilidad de responder con una acción recíproca a la expulsión de su agregado aéreo y el ayudante de éste en la embajada en Caracas, indicó a periodistas un alto funcionario estadounidense.

"La posibilidad de tomar una acción recíproca en respuesta a la expulsión es algo que estamos revisando ahora mismo. Obviamente, es nuestro derecho tomar esa acción, así que no descartamos nada", indicó el funcionario, que pidió el anonimato, en respuesta a la pregunta de si EE.UU. se plantea tomar alguna medida al respecto, como la expulsión de algún funcionario venezolano en Washington.

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el martes la expulsión de dos miembros de la Agregaduría Aérea de la embajada de Estados Unidos por "proponer proyectos desestabilizadores" a militares venezolanos, algo que el Departamento de Estado y el Pentágono rechazaron rotundamente.

El funcionario no dio más detalles sobre el tipo de acción que Estados Unidos está evaluando, pero consideró que las acusaciones vertidas el martes por Maduro fueron "indignantes" y lamentó que se produzcan en un momento en que Estados Unidos trata de construir una relación "positiva" con Venezuela.

"Somos optimistas y pensamos que podremos tener una relación más funcional con Venezuela en el futuro, pero claramente la conferencia de prensa de ayer no fue una buena señal en ese sentido; nos decepcionó", aseguró el alto funcionario del Departamento de Estado, que habló en una conferencia de prensa telefónica.

Según la fuente, no ha habido contactos a alto nivel entre el Departamento de Estado y Maduro desde finales de noviembre, cuando la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson, conversó telefónicamente con él, aunque desde entonces hubo "un par de contactos" bilaterales entre funcionarios de menor rango.

Los contactos buscaban trazar un plan para normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países, mermadas por la retirada mutua de los embajadores en 2010, pero "realmente no fueron muy lejos", reconoció el funcionario.

"Presentamos lo que creímos que sería un buen plan para empezar ese proceso y, francamente, no conseguimos mucha respuesta", señaló. "Y no estamos seguros de si el Gobierno de Venezuela seguía queriendo continuar con ese proceso cuando ocurrió (la expulsión de los dos agregados en Caracas) ayer", añadió.

Reconoció que este es "un momento muy difícil para los venezolanos", mostró la "esperanza" de EE.UU. en que las elecciones "se produzcan de acuerdo con la Constitución venezolana, y los documentos regionales como la Carta Democrática Interamericana", e instó a permitir el acceso de observadores internacionales.