Gobierno de Obama anuncia dos nuevas medidas para control de armas de fuego

AK-47

Los individuos asociados con fideicomisos o empresas que adquieran ametralladoras o armas similares se sometarán a una verificación de antecedentes, algo que hasta ahora no era obligatorio.

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WASHINGTON DC - El Gobierno del presidente Barack Obama, anunció dos nuevas medidas ejecutivas para un mayor control de las armas de fuego, tras el fracaso de los intentos de avanzar al respecto en el Congreso.

La primera medida establece que los individuos asociados con fideicomisos o empresas que adquieran ametralladoras o armas similares se sometan a una verificación de antecedentes, algo que hasta ahora no era obligatorio, según la Casa Blanca.

"Al cerrar ese vacío legal" la nueva regulación "asegurará que las ametralladoras y otras armas particularmente peligrosas no terminen en las manos equivocadas", detalló la Casa Blanca en un comunicado.

La segunda medida prohíbe a las entidades privadas, con algunas excepciones como los museos, que importen armas de fuego de uso militar en su día exportadas por EE.UU. al extranjero.

Desde 2005 el Gobierno ha autorizado solicitudes para importar más de 250.000 armas de fuego de ese tipo, de acuerdo con la Casa Blanca.

Estas dos nuevas acciones ejecutivas se suman a otras 23 aprobadas por decreto por Obama en enero pasado para reducir la violencia causada por las armas.

Pero "la mejor manera de reducir la violencia de las armas en Estados Unidos es que el Congreso actúe sobre las propuestas de sentido común que hemos presentado como ampliar la verificación de antecedentes y hacer del tráfico de armas un delito federal", recordó este jueves el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden.

"Si el Congreso no actúa, vamos a luchar por un nuevo Congreso", advirtió Biden durante el acto de juramento en la Casa Blanca de Todd Jones como nuevo director de la Agencia de Control del Tabaco, Alcohol y Armas de Fuego (ATF, en inglés).

La ATF, agencia encargada de controlar la tenencia de armas y el tráfico ilegal de las mismas, no tenía un director permanente desde que en 2006 se decidió que el nombramiento de su máximo responsable se decidiera en el Senado.

Con un Congreso muy dividido y la Cámara de Representantes en manos republicanas, Obama no ha logrado que avance el debate sobre el control de las armas de fuego, una lucha en la que se implicó personalmente a raíz de la masacre en diciembre en una escuela de Newtown (Connecticut), donde murieron 20 niños y 6 adultos.

El pasado 17 de abril una enmienda bipartidista sobre la verificación de antecedentes de los compradores de armas no obtuvo en el pleno del Senado el mínimo de 60 votos necesario para continuar su tramitación.

Esa medida preveía un control de antecedentes más estricto que el actual, pero menos duro que lo originalmente solicitado por Obama.

Las propuestas para prohibir las armas semiautomáticas de tipo militar y los cargadores de municiones de gran capacidad, ambas respaldadas por el presidente, sufrieron ese mismo día sonadas derrotas en el Senado.